Tengo muchas cosas que contarte; recuerdo cuando te conocí, todo era perfecto..
Velas, champagne, flores, una velada perfecta, cuatro violines tocaban suavemente para nosotros, y la cena esperaba ansiosa, las burbujas del champagne explotaban con furia, debían de ser volcanes ahí dentro, pero por suerte para nosotros no es mas que un murmullo leve, que casi ni oímos.
Tu llevavas aquel vestido que te regalé en mis sueños, era dorado, con un pequeño bolso en el que guardabas el movil, y unos caramelos de café que me volvían loco.
Llevavas unos tacones dorados, con mas brillo que la Torre Eiffel el día de San Valentín por la noche. Todo estaba perfecto, yo llevava un traje azul marino, y unos zapatos blancos, que me costaron un dineral, al final les dí salida, ella me preguntó que donde les había comprado, le encantaba, lo notaba.
Y la velada no salio del todo bien, una de las velas calló en el mantel, haciendose prender así con gran facilidad. Tú asustada lo manteabas, yo violentamente vertí el poco champagne que nos quedaba sobre el mantel, y cuando por fin se apago, me aproxime a ella y la pregunte que tal estaba, ella dijo que algo sorprendida, y yo la pregunté el motivo, entonces, fue cuando ella dijo:
-No tengo ni idea, no se porque pero creo que me estoy enamorando, nunca me habia pasado esto en una cita, contigo las cosas son especiales, soy algo timida pero me siento totalmente segura al decirte esto, y sé que alomejor no es el mejor momento, y que apenas nos conocemos pero, la llama del fuego no me ha servido solamente para el susto, si no para darme cuenta de que esa llama aun sigue encendida, y si algun día se apaga, dejaré de quererte, y dejaré de sentir lo que ahora siento por tí.
Una lágrima de emocion bajaba por mi rostro, sus palabras me cautivaron, y mi cuerpo temblaba de miedo, tenia un horrible temor a fastidiar todo lo que esas palabras habian conmovido a mi corazón.
Una y otra vez pensé que podria ser una broma, pero cuanto mas miraba a sus ojos, mas me decían que la besara, y lo hice, la besé.
¿Qué paso despues?
Pues nada, aquí estoy yo, con ella, despues de tantos años, con 4 hijos y un chiguagua, en un chalet de campo.
Y por muchos años que hayan pasado, despues de haberle hechado champagne al mantel, y de habernos llevado un buen susto, estoy seguro de que esa llama va a seguir encendida toda una vida, toda una vida contigo.

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